El verdadero responsable del cambio en ''Torrente presidente'' en Netflix: Santiago Segura da la cara

📅 01/07/2026

José Luis Torrente, ese expolicía de ideología dudosa, modales cuestionables y aspecto descuidado, ha vuelto a convertirse en fenómeno social gracias a Torrente presidente, la sexta entrega de la saga creada por Santiago Segura. Tras arrasar en cines con cifras millonarias de taquilla, la película aterrizó en la plataforma de streaming el pasado 26 de junio, y en cuestión de horas escaló hasta lo más alto del ranking de reproducciones. Sin embargo, ese éxito inmediato vino acompañado de una sorpresa que no tardó en encender las redes sociales: hay una diferencia notable entre lo que se vio en las salas de cine y lo que ahora se ofrece en la versión digital.

La escena que ha desatado la polémica

Quienes disfrutaron de la película en pantalla grande recuerdan sin duda un momento clave en el argumento: Torrente sufre un chantaje político basado en una fotografía comprometedora tomada en un prostíbulo. En la imagen aparecía el protagonista acompañado de tres trabajadoras sexuales, una de ellas trans, y mostraba sin pudor sus partes íntimas. La versión cinematográfica exhibía el miembro viril de Torrente en todo su esplendor, aunque con un tamaño que el propio director ha bromeado calificar de "minúsculo".

Sin embargo, al ver la misma escena en Netflix, los usuarios se encontraron con que esas zonas habían sido cubiertas por dos emojis: un panda y un melocotón, situados estratégicamente sobre los personajes. Para los curiosos, esta secuencia aparece aproximadamente en el minuto 40 del metraje. El cambio no pasó inadvertido y provocó una oleada de comentarios, especialmente entre los seguidores más acérrimos de la saga, que han hecho de la incorrección política una seña de identidad.

La reacción en redes y la aclaración del director

La indignación no se hizo esperar. Decenas de mensajes en X (antes Twitter) acusaban a la plataforma de censurar la obra y de traicionar el espíritu transgresor de la saga. Algunos fans llegaron incluso a pedir boicot contra Netflix. Pero la respuesta del propio Santiago Segura sorprendió a todos: No ha sido Netflix, he sido yo, escribió el actor y director en la misma red social. Y añadió: Me parecían graciosos los emoticonos en esas ''partes'' que dices.

Así pues, la famosa "gran N roja" queda exonerada. Fue el propio creador quien tomó la decisión de modificar la escena para la versión en streaming, una medida que muchos han calificado de autocensura. Pero Segura no parece arrepentido: en sus declaraciones deja claro que lo hizo por un motivo humorístico, y que la inclusión de los emojis le resultaba cómica en lugar de ofensiva o restrictiva.

"No ha sido Netflix, he sido yo. Me parecían graciosos los emoticonos en esas ''partes'' que dices."
— Santiago Segura, en X

¿Autocensura o simple broma?

La decisión del director ha abierto un interesante debate sobre los límites del humor y la responsabilidad del autor en la era del streaming. Por un lado, cabe preguntarse por qué un cineasta que siempre ha presumido de traspasar fronteras decide ahora suavizar una escena en una plataforma global. Algunos analistas apuntan a que el contexto actual, con un público más diverso y sensibilizado, puede haber influido. Otros creen que simplemente se trata de un gag adicional, una capa más de ironía sobre el personaje.

Lo cierto es que la saga Torrente siempre se ha movido en el filo de la navaja: entre el antihéroe grotesco y el caricatura de la sociedad española. Sus películas están repletas de chistes zafios, estereotipos y situaciones políticamente incorrectas. En este sentido, que el propio director decida poner un emoji en lugar de mostrar el pene de su personaje podría leerse como una broma metadiscursiva: el panda y el melocotón como símbolos de una corrección impostada que el propio Torrente se saltaría a la torera.

Si te interesa profundizar en esta saga o en el trabajo de Santiago Segura, puedes encontrar sus películas en formatos físicos y digitales. Por ejemplo, la edición especial en Blu‑ray de la colección completa está disponible en Amazon:

El valor de la incorrección política en el siglo XXI

Más allá del morbo y el debate puntual, la anécdota pone sobre la mesa una reflexión más amplia: ¿hasta qué punto una obra debe adaptarse al medio en el que se distribuye? La versión para cines y la versión para streaming no tienen por qué ser idénticas. De hecho, es habitual que los directores retoquen ciertos detalles (color, duración, incluso diálogos) para distintos formatos. Pero cuando el cambio afecta a un elemento tan icónico como el miembro viril de Torrente, la percepción del público se dispara.

Curiosamente, muchos de los que se quejaron de la censura probablemente habían visto ya la película en cines. Es decir, habían disfrutado de la versión original sin emojis. La versión de Netflix, al incorporar los emoticonos, genera un nuevo motivo de conversación y, quizá, una excusa para volver a ver la película y reírse de nuevo. Desde el punto de vista del marketing, podría tratarse de una jugada inteligente: mantener el interés alrededor de una franquicia que cumple más de dos décadas.

Sea como fuere, la decisión de Santiago Segura ha sido respaldada por parte del público que agradece no tener que ver con demasiado detalle las anatomías de los personajes. Como él mismo dijo: hay imágenes en las cuales es mejor no fijarse mucho, por el bien de la propia cordura.

El verdadero responsable del cambio en ''Torrente presidente'' en Netflix: Santiago Segura da la cara

Contenido original en https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/santiago-segura-censura-torrente-presidente-netflix_7009163_0.html

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