La era dorada de las series: ¿el cine ha perdido la partida?
Esta semana, en Déjate de películas, la tertulia mensual de THE OBJECTIVE, nos planteamos un debate que atraviesa por completo el panorama audiovisual actual: el dominio aplastante de las series y la aparente pérdida de protagonismo del cine. Hablaremos de las razones culturales, tecnológicas y sociales que han convertido la ficción seriada en la gran protagonista del entretenimiento mundial. Y, como siempre, terminaremos con algunas recomendaciones para quienes quieran dejarse llevar por buenas historias.
La revolución del streaming y el consumo de ficción
El avance de plataformas como Netflix, HBO Max, Disney+ o Amazon Prime Video ha cambiado por completo nuestro vínculo con la ficción. Ya no hace falta esperar una semana para ver el siguiente capítulo ni cuadrar horarios para sentarse frente al televisor. La oferta es enorme, variada y está disponible a golpe de clic. Esta revolución no solo ha modificado los hábitos de consumo, sino que también ha elevado el nivel de exigencia del público, que busca cada vez más historias de calidad, bien contadas y con personajes capaces de atraparle durante temporadas enteras.
Esta nueva realidad puede resumirse en una palabra: comodidad. El espectador actual valora la libertad de elegir qué ver, cuándo verlo y con qué ritmo avanzar. Ese control ha sido clave para que millones de personas hayan sustituido la visita al cine por una sesión de series en el sofá. ¿Significa eso que el cine está condenado? No necesariamente, pero sí obliga a la gran pantalla a reinventarse.
Las claves del triunfo de las series
¿Qué tienen las series que el cine no puede ofrecer? La respuesta está en su capacidad para desarrollar tramas y personajes con una profundidad difícil de alcanzar en una película de dos horas. Guionistas y directores encuentran en el formato seriado un lienzo mucho más amplio para explorar motivaciones, giros argumentales y universos complejos. Títulos como Breaking Bad, Juego de Tronos o The Crown demuestran que una historia dilatada en el tiempo puede provocar una conexión emocional mucho más intensa y prolongada con la audiencia.
“Una serie bien construida no solo cuenta una historia: crea un mundo en el que el espectador decide vivir durante años”, dicen los creadores de esta tertulia.
- Narrativa expandida: cada temporada permite explorar subtramas y personajes secundarios con calma.
- Innovación tecnológica: internet de alta velocidad y dispositivos móviles han facilitado el acceso a cualquier hora y lugar.
- Variedad de géneros: comedia, drama, ciencia ficción, true crime… hay series para cada estado de ánimo.
- Fidelización de la audiencia: los cliffhangers y las comunidades de fans mantienen vivo el interés entre temporadas.
¿Un cine en crisis o en transformación?
Frente al auge de las series, el cine vive una realidad compleja. Las grandes superproducciones y franquicias siguen llenando salas y batiendo récords de taquilla, pero el cine independiente, el documental y las propuestas de autor han perdido visibilidad frente a la avalancha de estrenos seriados. Las salas ya no son el único espacio de estreno ni el gran acontecimiento social que fueron en el siglo XX.
No obstante, el cine sigue conservando un poder único. Ver una película en pantalla grande, en una sala oscura y sin interrupciones, continúa siendo una experiencia irreemplazable. Muchas series, de hecho, imitan la estética y el ritmo del cine, lo que demuestra que ambos formatos no son enemigos, sino aliados que se inspiran mutuamente. Si buscas recuperar la magia de los grandes títulos en casa, una buena opción es explorar catálogos y ediciones especiales en películas clásicas en formato físico.
Déjate de películas: una cita mensual con el séptimo arte
Para quienes amamos el cine y las series, hablar de ellos es casi tan gratificante como verlos. Ese es el espíritu de Déjate de películas, un podcast de la redacción de THE OBJECTIVE. Se trata de una tertulia mensual, distendida y sin guion cerrado, donde repasamos estrenos, tendencias, directores, intérpretes y, sobre todo, películas. También nos atrevemos a abordar los grandes temas de la vida: cuestiones existenciales, filosóficas, políticas y sociales, siempre con la gran pantalla como punto de partida.
Nuestro equipo está formado por Sonsoles Callejo, abogada; Salvador Otamendi, consultor político; y Jaime Cervera, historiador y periodista de este diario. Los tres rondamos la treintena y compartimos una pasión común por el cine de ayer y de hoy. Con esa mezcla de formación y curiosidad, intentamos mirar al mundo con los ojos de quien aprende cada día algo nuevo de las historias que nos emocionan.
Reconocemos que no inventamos nada. Seguimos la estela de programas míticos como Qué grande es el cine, de José Luis Garci, Cowboys de medianoche y La Clave, aquel legendario espacio de José Luis Balbín. Son modelos difíciles de igualar, y no pretendemos compararnos con ellos. Nuestra ambición es más humilde: parecernos, aunque sea de lejos, a quienes mejor han sabido hablar de cine en este país.
Contenido original en https://theobjective.com/cultura/cine/2026-08-04/edad-dorada-series-declive-cine-dejate-de-peliculas/
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en [email protected].
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact [email protected].